Canadá

20 DÍAS en el mes de agosto

Recorrido: Magog-Montreal- Quebec


Vuelo: 570€ (Air Transat)

Seguro de viaje: 143€ IATI Seguros (familia viajera/3 pax)


Alojamiento: Free con HomeExchange (intercambio de casa en Magog) + 150€ hoteles Montreal y Quebec

Transporte: free (intercambiamos también el coche)

Comidas: 500€ aprox.

TOTAL VIAJE: 1.200€ (Precio x persona sin contar extras como regalos, etc.)


Imprescindible: organizar qué zonas del país se quiere visitar ya que Canadá es enorme; llevar algún abrigo incluso en verano ya que las temperaturas son más suaves; saber que los precios de prácticamente todos los artículos y servicios no incluyen impuestos; llevar ropa y calzado adecuado para excursiones ya que el principal atractivo del país es su naturaleza;  llevar el carnet de conducir internacional si se hace un viaje fly and drive; contratar un seguro de viaje ya que la red hospitalaria es pública pero no es gratuita para extranjeros.

Evitable:  se puede pagar todo con tarjeta, por lo tanto se puede evitar cambiar moneda; la sobremesa, allí comen y pagan, y si no te das por enterado, el camarero te pregunta amablemente si quieres la cuenta; ser tosco y rancio, allí todo va acompañado de una sonrisa, un por favor y un gracias.


De casualidad. Por eso viajamos a Canadá.

Esta vez decidimos hacer un intercambio de casa a través del portal Home Exchange, una web que pone en contacto personas que están dispuestas a intercambiar sus viviendas en el periodo que ambas acuerden. Como un Tinder, pero de casas, muy fácil de manejar. Nos contactó un quebequense y nos propuso el intercambio; él buscaba el barullo de Barcelona y nosotros no pudimos hacerle un feo al verdor canadiense. Así que todo cuajó y ambos pudimos, no solo disfrutar de un país desconocido, sino hacerlo integrándonos como locales y viviendo muy de cerca cada cotidianidad como si fuese un festival. Intensamente, como a mí me gusta disfrutarlo todo.

Así fue entonces, como de pura casualidad, acabamos 20 días en Magog, una localidad encantadora rodeada por el Lago Memphrémagog, a poco más de 1 hora de Montreal.

Era de esperar que volviésemos enamorados de Canadá; no ha sido una sorpresa que este país nos haya desarmado con su imponente naturaleza, su cuidado paisaje y su mágico ambiente.


MAGOG

Con el lago Memphremagog como telón de fondo y rodeada de montañas, se encuentra la pequeña ciudad de Magog. Este destino turístico de moda se encuentra a unos 120 km de Montreal. 

Magog

El Parque de la Baie de Magog abraza el lago y es un paseo muy bonito adornado con caminos, playas y barecitos.

El lago tiene su propio monstruo marino legendario, una especie de serpiente acuática que cientos de personas dicen haber visto.

Magog

A solo unos pasos de Magog, hay una zona de bosques y pantanos con distintos senderos forestales donde disfrutar de un festival de biodiversidad canadiense, el lugar se llama Marais de la Riviere aux Cerises. La entrada es gratuita e incluso se pueden recorrer sus pantanos en kayak, si no se ha traído uno en la maleta, se puede alquilar en la Vie de Plein. 

Marais de la Riviere aux Cerises

A 10 km de la ciudad encontramos el parque protegido Mont Orford, un emplazamiento precioso de montaña. Éste cuenta con un parque natural donde hacer rutas o acampar, un lago donde remar y, en invierno, se convierte en un popular destino de esquí. La entrada cuesta 7 CAD y aparcar en la playa 8 CAD.

Mont Orford

MONTREAL

Hotel Casa Bella (264 Rue Sherbrooke Ouest) 240CAD/ hab. doble 2 noches

¿Qué ver?

  • Place des Arts
  • Rue Sainte-Catherine
  • Chinatown
  • Plaza de Armas
  • Basílica de Notre-Dame
  • Rue Saint Paul
  • Port-Vieux
  • Gay Village
  • Mont-Royal
  • Place Saint Louis

Nos alojamos 2 noches en un hotel bastante cutrillo pero súper bien ubicado, pudimos ir andando a todos los sitios de interés. (Metro Place des Arts)

Montreal es asequible para hacerlo andando, ahora bien, hay paradas de metro cerca de cada punto de visita obligada y es muy fácil de entender. El billete sencillo cuesta 3,5 CAD y un billete para todo el día con viajes ilimitados 10 CAD.

El primer día empezamos nuestra ruta en la Place des Arts, como su nombre indica, es una plaza donde hay un complejo artístico y cultural con infinidad de eventos. Se puede consultar la programación aquí: https://placedesarts.com/en/events

Colindante a la plaza, se encuentra la Rue Sainte-Catherine, la calle con más vida de la ciudad, repleta de tiendas, bares, clubs y restaurantes. Esta calle se puede recorrer entera hasta llegar a su parte más colorida, la del Gay Village (en la zona este). En esta zona (Le Village), la calle está adornada de guirnaldas con los colores de la bandera LGTBI y es donde más ambiente por metro cuadrado encontramos.

Rue Sainte-Catherine

Nosotros el primer día no recorrimos la calle Sainte-Catherine hasta el Gay Village, sino que bajamos desde la Place des Arts por la Rue Saint Urbain y nos topamos enseguida con el Barrio Chino. Aquí nos comimos unas gyoza en el Oh Dumpling, un restaurante súper concurrido donde por 10 dólares te sirven 15 dumplings, desde los clásicos de cerdo hasta de espinacas y gambas, entre otros.

Enfrente de este restaurante, hay un puestecito donde hacen Dragon Balls, unas bolitas azucaradas de sésamo y algo más, cubiertas de unos hilos de azúcar que te llenan la boca de felicidad.

Dragon Balls

Con la tripa llena de delicias chinas, seguimos bajando por la Rue Saint Urbain y nos topamos enseguida con la majestuosa Plaza de Armas y la imponente Basílica Notre-Dame. Esta iglesia es una galería de arte religioso y visitarla solo cuesta 5 dólares por adulto.

Basílica Notre-Dame

Al lado de la Basílica está la Place Ville Marie, dentro del centro histórico de la ciudad, el Vieux-Montreal. En este punto se encuentra uno de los rascacielos más altos de Montreal. Se puede subir al observatorio por 18 CAD (los guías turísticos de la calle te dan descuentos de 3 CAD). Del mismo modo, en su nivel inferior, están conectados los túneles subterráneos, que no dejan de ser como los del metro y se construyeron para evitar los 30 grados bajo cero que sufre la ciudad en invierno.

En la zona del Vieux-Montreal, no podemos perdernos la Rue Saint Paul, la calle más antigua y con más encanto de la ciudad. Caminando sobre adoquines, encontramos cantidad de tiendecitas de arte, souvenirs, barecitos, heladerías, etc.

Y si bajamos un pelín más, el Puerto Viejo no tiene pérdida. Al borde del río San Lorenzo y a lo largo de la Rue de la Commune, encontramos una amplia explanada repleta de zonas verdes, foodtrucks donde tomar un granizado carísimo o cualquier otra cosa y una noria gigante. En un extremo, hacia el este, la Torre del Reloj que con sus 45 metros de altura simboliza la entrada al Puerto Viejo, y el puente Jaques Cartier, cuyo nombre se debe al explorador que descubrió Canadá.

Puerto Viejo

Desde hace poco más de un año, el consumo de marihuana está legalizado en Canadá. En Montreal hay tres tiendas de cannabis bajo el rótulo de SQDC. La más céntrica está en la misma calle Sainte Catherine, en la Station Peel. Turistas y locales hacen una cola tremenda para comprar un botecito con hierba, supervisado y regulado por el gobierno. Está abierto de lunes a domingo de 10h a 17h y no piden ningún tipo de documentación para la compra, solo ser mayor de 25 años.

Nosotros dedicamos toda una mañana a pasear por el parque Mont-Royal, el equivalente al Central Park de Nueva York, y es que ambos comparten paisajista: un tal Frederick Law Olmsted fue el encargado del diseño de los dos.

parque Mont-Royal

Comimos en una taberna japonesa al lado del hotel: Japo Bistro Furusato. Barato y bueno.

Por la tarde, nos dejamos cautivar por la Place Saint Louis y sus casitas de colores que parecen sacadas de un cuento de hadas. A unos 600 metros se encuentra el parque La Fontaine, otro espacio verde donde caminar, descansar y respirar aire puro.

Desde el parque, bajamos unos 10 minutos andando hasta el Gay Village. La Rue Sainte Catherine se viste de reina en este punto con todos sus colores y llena cada rincón de gloss y juerga. Cenamos en Magpie, una pizzería bastante buena donde nos cobraron la friolera de 90 dólares por 2 pizzas, 1 ensalada y 2 cervezas; aún me duele.

Gay Village

Todo el recorrido lo hicimos a pie. Es la mejor forma de no perderte nada y acabar el día rendido y durmiendo como un bebé.


Excursiones cerca de Montreal

Parque Nacional Mont Saint-Bruno

A solo 15km de Montreal, en el municipio de Saint-Bruno-de-Montarville, se encuentra el parque nacional Mont Saint-Bruno.

Este hábitat de bosque protegido de casi 9km2, cuenta con 5 lagos, un molino histórico y un montón de kilómetros de rutas donde rodearse de la más pura naturaleza.

Este parque es el lugar ideal para relajarse, ir en bici o montar en kayak; y en invierno se pueden alquilar raquetas de nieve o equipos de esquí. Debe de ser un espectáculo verlo teñido de blanco.

En la entrada principal, se pueden coger de forma gratuita, carritos adaptados para la montaña, y van de cine, nuestro peque iba como un marajá, la mar de feliz.

La entrada cuesta casi 8 CAD por adulto.

Ósea que es una excursión 100% recomendable si se visita la bonita ciudad de Montreal.


QUEBEC

Hotel Acadia (43 Rue Sainte Ursule) 220CAD/hab. doble 1 noche

¿Qué ver?

  • Plaza de Armas
  • Château Frontenac
  • Rue Saint Jean, Rue Saint Louis (parte alta)
  • Rue du Petit Champlin y Rue du Tresor (parte baja)
  • Place Royale
  • Terrasse Dufferin
  • Porte Kent, Porte St. Jean, Porte St. Louis
  • Puerto Viejo
  • Citadelle

Nos alojamos 1 noche en un hotel muy bien ubicado pero espantoso y carísimo. De hecho, íbamos a quedarnos dos noches, pero acortamos la visita. En la misma calle se encuentra el HI Quebec (alberge internacional), igual de bien ubicado y muchísimo más económico. Nos queríamos alojar en este último, pero estaba lleno.

Quebec es la ciudad más antigua de Canadá. Su centro histórico, un recinto amurallado del siglo XVIII, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985.

Y es precisamente su centro histórico lo que quita el hipo… callejuelas adoquinadas, puertas coloreadas y edificios románticos de ladrillos que te quedarías mirando durante horas.

El centro histórico está dividido en dos partes: la parte alta (Haute Ville) y la parte baja (Basse Ville), donde se encuentra el encantador distrito del Petit Champlin y se extiende al lado del Puerto Viejo.

De una parte a otra se puede coger un funicular por 3 CAD, pero lo más común es hacerlo por las escaleras Casse-Cou (rompe cuellos), la antesala al distrito más romántico de la ciudad, el mencionado Petit Champlin.

Las calles principales son la Rue Saint Jean y la Rue Saint Louis en la parte alta, y la Rue du Petit Champlain y la pequeña Rue du Tresor en la parte baja.

Rue du Tresor

A un buen ritmo, se pueden recorrer todos los puntos de interés en un solo día.  Nosotros empezamos nuestro recorrido en la mencionada Rue Saint Louis, una de las calles comerciales de la parte alta que va desde la puerta Saint Louis hasta la Plaza de Armas, presidida por el famoso Château Frontenac, el hotel más fotografiado del mundo.

Château Frontenac

La otra calle principal de la parte alta, es la Rue Saint Jean, que desemboca en la Porte St. Jean, una de las puertas que daban acceso a la ciudad amurallada. Esta es precisamente una de las más chulas, de hecho, se puede caminar sobre ella y desde su parte superior se puede ver, de un lado, la Place d’Youville, y del otro, el casco histórico.

Si continuamos el recorrido desde la Porte St. Jean, encontraremos la Porte Kent y la Porte Saint-Louis, que como he mencionado, desemboca en la Plaza de Armas de la ciudad.

En la plaza de Armas nace la Rue de la Terrasse-Dufferin, una pasarela de madera que bordea el río San Lorenzo.

Al final de la Terrasse-Dufferin, en el sentido contrario a la Plaza de Armas, hay un camino que asciende y bordea la Citadelle du Quebec, una fortificación militar que es, a su vez, una de las dos residencias oficiales del gobernador de Canadá. De junio a octubre se puede ver, de forma gratuita, el cambio de guardia cada día a las 10.00 a.m.

Y si volvemos a la Plaza de Armas, es aquí donde se encuentra el funicular o las escaleras Frontenac para empezar el descenso a la parte baja de la ciudad.

Siguiendo este recorrido, enseguida te topas con las escaleras Casse-Cou, que desembocan en el distrito Petit Champlin y la Place Royale.

La Rue du Petit Champlin es una encantadora calle comercial que parece salida de un cuento Disney, con sus balconcitos de flores y su aire de comedia romántica francesa.

En esta misma calle se encuentran unas escaleritas que desembocan en la Rue du Cul de Sac, conocida por su colorido techo de paraguas colgantes.

Y siguiendo esta callejuela pintoresca nos topamos con la maravillosa Place Royal. Fue en esta plaza precisamente donde Samuel de Champlin fundó Quebec City en 1608.  En la misma, se encuentra la antigua Iglesia de Notre Dame des Victories.

En la zona baja podemos visitar también la zona del Puerto Viejo, donde poder admirar la parte alta de la ciudad mientras paseamos al lado del río San Lorenzo. Este recorrido puede terminar en el pequeño mercado del puerto.

Fuera de la ciudadela, se encuentra el Parlament du Québec, que ofrece un tour gratuito de 45 minutos con explicaciones de la región y su vida política. 

Cerca de este emblemático edificio, podemos visitar el parque Plaines d’Abraham, un sitio ideal para relajarse, que en su día fue un campo de batalla donde los franceses fueron derrotados a manos del ejército británico.

Para comer hay miles de sitios, pero hay que asegurarse bien si no se quiere pedir un crédito a Cetelem para pagar la cuenta. Entre las tasas y las tips, en Canadá, por 2 hamburguesas pagas 50 dólares.

Nosotros comimos en Le Chicshak, al lado de la Plaza de Armas,una hamburguesería conocida por su poutine. Y así fue, 2 burgers, 1 poutine, unas chips y bebida por 50 dólares.

La mayoría de restaurantes tienen menú de mediodía de unos 23 CAD que consiste en una sopa del día, un plato principal, y una bebida. Siempre se le tiene que sumar un 15% de tasas más la propina (de algún modo, obligatoria). 

Otros restaurantes que nos recomendaron fueron: Le Bureau de Poste, donde todos los platos cuestan 5 CAD; Le Casse Crepe Breton, de crepes dulces y salados; y Aux Ancients Canadiens, de comida tradicional quebequense, es caro, por lo que una opción es comer el menú de mediodía de 23CAD (siempre + tasas+ propina).


Excursiones cerca de Quebec

Cascadas de Montmorency

A solo 20 minutos de Quebec, en el Parque de la Chute-Montmorency, se encuentra esta cascada que es un espectáculo de la naturaleza.

Cuenta con 83 metros de altura, 30 más que las cataratas del Niágara, y es la más alta de la provincia de Quebec.

Esta maravilla se puede disfrutar desde distintos puntos de vista: se puede recorrer un puente colgante y ver desde allí la caída, observarla desde un mirador, o pararse en cada uno de los cientos de escalones que hay a lo largo de sus 83 metros. También hay un camino para personas con movilidad reducida o cochecitos de bebé.

Los más atrevidos pueden lanzarse por la tirolina que recorre el ancho de la cascada, o amarrarse a un cableado continuo a través de una vía ferrata; no es mi caso. 

El parque cuenta también con un teleférico para ir desde la base hasta la cima, y evitar de este modo, el centenar de escaleras.

En invierno se solidifica y se convierte en un sitio popular donde hacer escalada sobre hielo.

Súper recomendable si se visita Quebec.


INFORMACIÓN PRÀCTICA

En Canadá hay 5 horas menos que en España (6 en horario de verano)

La moneda es el dólar canadiense 1€=1,50 CAD aprox.

En Canadá los precios de prácticamente todos los artículos y servicios no incluyen impuestos, así que el precio final lo sabrás cuando pagues la cuenta.

La propina es obligatoria.

La gasolina es barata.

La comida es cara.  

Todos los establecimientos aceptan tarjeta de crédito, no hicimos cambio de divisa.

VISADO

Hay tres tipos de visado:

  • De visita o turismo
  • De estudio
  • De trabajo (temporal o permanente)

Con un visado de turista, se puede visitar el país o realizar estudios de corta duración, un máximo de 6 meses en ambos casos.

NO permite trabajar

Tipos de visa de turista: ¿eTA o Visitor visa?

Según la nacionalidad, se puede optar a un tipo de visado de turista en Canadá:

eTA (Electronic Travel Authorization)

Países que la pueden solicitar: Chile, México, España

Coste: 7 CAD

La autorización está vinculada electrónicamente al pasaporte. Tiene validez durante cinco años o hasta que caduque el pasaporte.

Link web oficial

Visitor Visa

Países que la pueden solicitar: Argentina, Perú, Colombia, Costa Rica

En el caso de Colombia, se deben presentar pruebas biométricas

Coste: 100 CAD

Más información sobre el visado de turista: web oficial del Departamento de Inmigración de Canadá.

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